Cuidados de su piscina

Que alegría cuando ya tenemos nuestra piscina en casa, y sabemos que estará todos los años, sin embargo no se cuida sola, debemos intervenir en el buen cuidado de ésta.

El primer paso para conseguir un agua limpia, clara y bondadosa con la piel consiste en regular su PH. El valor correcto debe situarse entre el 7,2 y el 7,6 para garantizar que el resto de medidas aplicadas trabajen de forma efectiva. Tabletas de cloro, electrólisis salina y oxigeno activo son útiles para desinfectar el agua. Si el pH del agua está muy elevado, los bañistas podrían sufrir irritación en la piel y en los ojos, el efecto de los productos desinfectantes disminuirá, se formarán incrustaciones calcáreas y las aguas se enturbiarán.

Opuestamente, si el valor del pH es demasiado bajo aumentará el riesgo de corrosión, habrá un desperfecto del vaso, y también se producirá irritación de ojos y piel.

El agua de nuestra piscina de fibra de vidrio puede convertirse en el medio de vida ideal para una gran variedad de microorganismos. Lo importante es mantener el residual de cloro libre entre 0.5-1.0 ppm en el agua para que esté desinfectada y tenga poder desinfectante. De esta forma, evitaremos que el agua se enturbie y que aparezcan verdosas algas. Para mantener un proceso continuo de desinfección durante toda la temporada de baño hay varios métodos: las tabletas de cloro, un aparato de electrólisis salina o con oxígeno activo. En caso de encontrarnos con algún problema de turbiedad o algas, es recomendable realizar un tratamiento de choque con cloro granulado y añadir floculante líquido, con el propósito de recuperar el buen estado del agua.

Después de aplicar los productos, es muy importante realizar un filtrado durante unas pocas horas, posiblemente cepillar y raspar las paredes y el fondo de la piscina, y esperar entre 12-24 horas para que todas las impurezas precipiten, y mediante el limpia fondos llevar todo el precipitado al desagüe sin que pase por el filtro. Además, es importante no olvidar que la adición de productos químicos debe realizarse siempre sin bañistas en el agua.

Un alguicida de forma regular evitará el surgimiento de las algas.

Si no queremos que las algas campen a sus anchas en nuestra piscina de fibra de vidrio, es recomendable aplicar un alguicida de forma regular. Las algas son un elemento de cultivo ideal para hongos y bacterias.

Además, la radiación solar y el calor propios del verano favorecen su aparición. La adición del alguicida debe estar acompañada con la presencia de desinfectante, como el cloro o el bromo, en el agua para conseguir un efecto sinérgico de ambos productos y aumentar la eficacia del alguicida.

El cuidado del filtro de la piscina permitirá que el tratamiento químico que ejecutemos sea más eficaz. Con un filtro en malas condiciones, la calidad del agua se deteriora y aumenta el gasto de productos químicos. También, se multiplican los gérmenes que luego se expanden por el agua.

Para mantener el filtro limpio debemos realizar contra-lavados y lavar y desinfectar la arena una vez al año antes que comience la temporada de piscina.

Por otra parte, es altamente recomendable que cada 4 o 5 años (dependiendo del uso y las características del agua) se reemplace el medio filtrante si es de arena silícea.
 

En todas las piscinas de fibra de vidrio pueden aparecer turbiedades o perderse la claridad del agua. Las causas son por problemas de PH altos, mala filtración, contra-lavados de filtros de mala calidad y formación de algas, se presentan en muchos casos por la presencia de partículas suspendidas en el agua. La adición de un floculante hace las partículas más grandes, para que el filtro las pueda retener, y así aclara el agua, desapareciendo además los iones metálicos oxidados que el filtro no es capaz de retener.

Es muy importante el cuidado de la piscina todo el año, ya que por lo general nos olvidamos de la piscina hasta el próximo verano, y esto en la mayoría de los casos, nos puede provocar problemas en la limpieza, así como desperfectos en la piscina. Debemos cuidar nuestro presupuesto dado que el precio de las piscinas no es tan bajo para instalar una cada año.

Lo correcto es proteger nuestra piscina durante el invierno de las hojas, suciedad, y de cualquier cosa que pueda caer en su interior, cubriéndola con una lona completamente durante el invierno, y así evitamos que queden restos de suciedad que podrían incrustarse hasta el siguiente verano.

Realizar una limpieza de la piscina, por lo menos dos veces al mes, resultaría útil, y si contáramos con un robot limpia fondos, mucho mejor, debido a que se puede programar, y en un par de horas nuestra piscina de fibra estará como nueva.

La máquina de filtro se recomienda ponerla en funcionamiento todos los días, entre media hora y una hora, por lo menos. De esta forma, protegemos a las tuberías para que estén en correcto funcionamiento para el verano. 

Esto también nos ayuda a mantener el agua en movimiento, lo que mejora considerablemente su calidad. Evitamos de esta forma que proliferen algas y hongos y nada se adosará a las paredes.

en reparaciones y en profundas limpiezas para la próxima temporada.

Queda poco de invierno y se asoma la primavera, se aproxima el tiempo de calor en que usaremos nuestra piscina y surge la necesidad de dejarla en condiciones para poder disfrutarla en familia al máximo.

Debemos recordar que la mayoría de los dueños de piscina (cerca de un 85%) utilizan la misma agua del periodo anterior, en vez vaciar la piscina y llenarla de nuevo, por esto es de mucha importancia el mantener esta agua en buenas condiciones, para gozar de un baño cómodo y seguro.

Si esta agua es tratada apropiadamente, podemos llegar a reutilizar la misma hasta 5 veranos seguidos. Todo va a depender del cuidado que hayamos prestado, el tratamiento que hayamos implementado en el agua, el entorno y las temperaturas a las que se haya expuesto a las piscinas de fibra de vidrio sin dejar de lado la procedencia del agua; no es lo mismo que proceda de pozo o sea agua de la llave, por ejemplo.

La saturación del ácido isocianúrico existente en la nuestra piscina, es el dato básico para determinar si debemos o no continuar reutilizando el agua. Si los niveles superan los 75 ppm, deberemos cambiar el agua de nuestra piscina. En oportunidades, también es aconsejable el vaciar parcialmente el agua, aunque no alcancemos los niveles citados.

Este vaciado parcial nos permitirá agregar agua fresca en el casco de la piscina, lo que equilibrará los niveles y contaremos con agua más limpia.

Antes de empezar a dejar nuestra piscina de fibra de vidrio en condiciones, es importante realizar una limpieza profunda antes del arranque, debiendo comprobar el buen estado general de la piscina.

Por una parte, debemos observar si la estructura de la piscina está en buen estado, revisar que no hayan grietas o roturas, en caso de haberlas aplicar el parche correspondiente.

Corresponde también revisar los accesorios necesarios para su funcionamiento, verificar el buen estado del resumidero, skimmer´s, focos, bombas, filtro, etc.